martes, 5 de junio de 2012

Escena 14. ¿Libertad?





Darius la estaba observando fijamente mientras ella  tenia la vista fija en el  exterior, observando el mundo a través de la pequeña ventana . El traqueteo constante  del carruaje no parecía ninguna molestia para ella, que  había permanecido en silencio e inmóvil  desde que habían salido de la mansión de  Pollok.

Se habían despedido cortésmente de la familia anfitriona, teniendo él que controlar los instintos asesinos que surgieron de lo mas profundo de su ser al tener que ser testigo directo de cómo Derek   se acercaba a Payne,    cortejándola abiertamente, buscando convencerla  para que restara mas tiempo en la casa. Los ojos de Payne habían resplandecido ante la seria oferta y le había mirado suplicante durante un segundo...para luego dejar caer la cabeza ante la negativa  muda y penetrante de la mirada de Darius. Segun las costumbres, El Ghardian decidia sobre la hembra que custodiaba. Payne no esta en sehclusion, pero a todos los efectos, el ghardian decidía por ella.



En ese momento a él  algo se le quebró algo por dentro al observar la muda expresión de  dolor en los ojos de la hembra, nada comparado ante el instinto  animal cada vez mas patente en  él. Se había mantenido  rígido, serio, autocontrolandose...como debía comportarse un ghardian mientras la familia entera los observaba esperando algún cambio en sus planes mientras subían al carruaje

Ahora la observaba mientras ella fingía estar distraída con la visión del exterior , un exterior  coronado por la luna llena , teñida de rojo que  muchos lugareños llamaban luna de sangre y que proclamaban a los cuatro vientos que era mal augurio. Supersticiones humanas. Viéndola así, con la mirada perdida  , quieta y callada...entendía perfectamente la fascinación de Derek por ella. Aunque  su rostro no podía negar quien era su padre , su parte femenina la convertía en una hembra hermosa. No era fina, ni frágil...irradiaba  fuerza y poder con solo mirarla, y quizás eso era lo que la convertía en algo tan atrayente. Y su mirada. Nunca había visto esa mirada que bien podía compararse a los diamantes en bruto. Tanto en brillo como en dureza y frialdad cuando se lo proponía.

Volvió con sus pensamientos a Derek sin importarle la cantidad de baches que movían el vehículo,mientras se acomodaba mejor en el asiento. El joven macho había perdido a su shellan el verano pasado y aun no había vuelto a emparejarse . Un  macho de su posición era un objetivo claro de la aristocracia   para emparejar a  hembras . Sabía de él por las habladurías de los miembros  que se veía obligado a visitar en los innumerables servicios que el rey le solicitaba realizar. La glymera gustaba de habladurías, y estas   decían que Derek, aparte de negarse a emparejarse de nuevo con una prínceps no nacida,  no se decidía por ninguna  al no encontrar una de la categoría que había  disfrutado con su shellan, hija del actual  leadhyre del consejo de prínceps. Otros decían que había amado tanto a su  difunta  que  le aterraba la idea de perder de nuevo a una compañera...otros que ninguna hembra de la Glymera le  parecía lo suficientemente buena.

Hasta que había conocido a Payne. Eso lo había deducido él   por la conversación que mantuvo con el macho minutos antes  antes de partir,  cuando Payne estuvo totalmente acomodada en el interior del carruaje.  Derek se había acercado a él y le había solicitado intercambiar unas palabras en privado. Cuando Darius accedió brevemente ,el macho fue directamente a la cuestión alejándose unos pocos  pasos del lugar donde esperaba la hembra.

- ¿ Tenéis alguna intención sobre la elegida? ¿ Esta ella en periodo de sehclusión? - La pregunta de Derek había sido directa, sencilla  y contundente para un macho de  su posición. Pero la relación entre Darius y él no era la habitual, Darius había rescatado al joven  de manos de una muerte segura hacía  años  y entre ellos había una confianza que iba mas allá de todo convencionalismo. Derek no era estúpido y el aroma y reacción de Darius ante su acercamiento no le había pasado desapercibido. La respuesta de Darius fue igual de contundente y directa.

- He sido nombrado su ghardian  hasta  que sea reclamada. Ese es mi único interés sobre ella. No, no esta sehcluida. Pero comprenderéis el celo de mi trabajo igualmente. - Las palabras casi se le atoraron en su garganta al pronunciarlas, porque el mía se estaba repitiendo en su subconsciente a medida que hablaba con Derek. Un mía que no podía pronunciar en alto.

- ¿ Reclamada por quien? ¿Ha sido ya emparejada? – El semblante del macho cambió de repente. A Darius el macho le caía bien, pero tampoco estaba dispuesto a revelarle los secretos   que solo los miembros de la hermandad conocían. Todas la elegidas estaban emparejadas con el Primale. Casi todas ellas yacían con él o con  sus hermanos para la perpetuidad de la especie. Eso hizo que el sentimiento de territorialidad sobre Payne creciera  mas en su pecho. Payne le había mencionado que no era una ehros . Quizás la huida del santuario de la elegida tuviera que ver con ese tema..  Quizá la pregunta de Derek  sí  tuviera fundamento.

- Esa información no ha sido puesta a mi alcance. Es una elegida…los asuntos de la Gran Madre no son de mi incumbencia.-

La mención de la Virgen Escribana hizo el efecto que quería y Derek pareció brevemente horrorizado ante el pensamiento de contradecir a la   venerable hembra.  Pero luego  suavizó su semblante y se dirigió hacia Darius de forma directa.

- Hablare con sinceridad con vos, amigo mío. La elegida me interesa.  Si su destino es permanecer en nuestro mundo ,  me gustaría que ese destino estuviera  junto  al  mío.-


Darius sintió como si una roca contundente se hubiera estrellado en el estómago. La bilis subió por su esófago como si realmente las palabras de Derek le hubieran golpeado físicamente.

- Os pido consejo Sire porque sois miembro de la hermandad y sois poseedor de gran sabiduría y experiencia.- Derek tragó saliva,  pedirle consejo a otro macho acerca de estos temas nunca era nada agradable. Si lo estaba haciendo era porque  Payne le interesaba realmente.- Los asuntos  sagrados me son ignorados así que vuestro consejo  para mi es importante, y como todos ,sé que vuestra orden  posee sabiduría y conocimientos que no son de ámbito publico acerca de las hembras de la gran madre. Decidme..¿ que puedo  hacer?-

Darius no iba a responder. Darius  iba a estrellar su puño contra la cara del macho en menos de medio segundo  ante la mera imagen en su cerebro de él con la elegida. Sólo su autodisciplina consiguió frenar ese impulso y los recuerdos del joven años atrás...Derek era un macho de valía, muy parecido a Darius cuando era mas joven.  Darius se maldijo a si mismo por no ser capaz de tener las  agallas del joven en sus intenciones con Payne. Intenciones basadas en mucha falta de información que él si tenia...y eso hizo envidiarlo aun  mas. Contra todo pronostico para consigo mismo , respondió.

– En vuestros círculos se halla  la shellan de uno de los miembros mas antiguos de la glymera que es una elegida renegada...acudid a ella si  queréis consejo alguno. Es una hembra de valía , generosa y amable- Darius hablaba con voz taimada, pero en su interior mil emociones estaban chocando al mismo tiempo.

- Sé de quien me habláis.- Asintió el macho con la cabeza.- Os agradezco  el consejo Sire , espero que vuestro viaje sea placentero.- Derek dio así por finalizada la conversación entre ambos. Había entendido  perfectamente el mensaje velado de Darius, la información no podría salir de él, pero le estaba ofreciendo una alternativa de su nivel.


Darius se despidió del joven macho  todo lo deprisa que pudo y que el protocolo le permitía, también  del resto de la familia  y  entró en el carruaje colocándose frente al asiento de la elegida. Ahora esos escasos centímetros que les separaban, parecían un mundo entero.


Contemplarla tan cerca sabiendo que tenia un deber que cumplir y que ese deber chocaba directamente con sus deseos...le hacia querer apuñalarse el pecho. Pero la decisión había sido tomada durante el día en  las cuevas. E iba  a ser fiel a ella. Algún día encontraría a  otra hembra que consiguiera meterse en su piel y sacara el Mía de nuevo de su interior. Muchos machos habían  tenido  mas de una shellan...¿ porque él iba a ser diferente? La hembra que tenía enfrente estaba vetada para él y así debía seguir siendo. Los deseos de la Sagrada Virgen Escribana estaban por encima de todo y de todos.

Payne se removió en el asiento, no podía permanecer mas tiempo inmóvil. Se había obligado a permanecer quieta y en silencio, no quería hablar con el guerrero, no quería ni mirarle. Había tenido frente a ella una salida  a la aventura que había emprendido cuando había huido del santuario...y ver como se esfumaba ante sus ojos, la había hecho enfurecer. Darius conseguía hacerla enfurecer con solo una mirada con ese talante autoritario que esgrimía.  Sabía que Darius y Derek  habían hablado antes de partir y eso  la había herido profundamente en su orgullo como hembra. No sabia de que habían conversado, pero el hecho de esperar a que ella hubiera subido al coche  solo podía a significar que no querían que oyese lo que iban a decirse. Así que todo apuntaba a que habían hablado de ella. ¿ Y que podían haber hablado dos machos acerca de una hembra?  ¡Oh Parcas del destino! No iba a ser tratada como una yegua de cría de nuevo. Primero su mahmen, ahora  aquí abajo. Maldijo mentalmente todas aquellas costumbres que había fomentado la Gran Hembra acerca del trato secundario del que eran objeto las de su raza.
¿ Como  podía ser su mahmen una hembra y permitir aquello? . No había podido destrozar nada que tuviera en frente ..así que había optado por demostrar su inconformidad ante aquello como hacían sus hermanas a veces.

 Maldita fuese el ser una hembra. Tenía que haber nacido macho...así hubiera corrido el mismo destino que su hermano y no los hubieran separado nunca. No tenia ni idea de porque se comportaba  de forma tan sumisa y  conformista.  Debía ser el corsé que le oprimía el pecho y la estaba dejando sin oxigeno.Sin duda la falta de oxígeno la había estado haciendo hacer cosas inusuales en ella..como fijarse en los machos. Derek había resultado ser un macho agradable y sorpresas del destino, había estado interesado en ella. Nunca antes un macho la había mirado como Derek, ni se había acercado a ella con  las intenciones del aristócrata, abiertas. El otro  macho que  la había mirado con actitud similar lo tenía enfrente.  Y su cuerpo respondía mas a los insignificantes gestos que le ofrecía Daríus que al tremendo interés de Derek. Se preguntaba...si Derek  la hubiese besado como hizo Darius ¿ su cuerpo respondería como respondía al del guerrero? Según la fisiología...la respuesta sería sí.Se tocó los labios intentando imaginarse los de Derek sobre ella...pero solo podía enfocar los de Daríus.

Debía  ser por la mirada fija de él sobre ella desde que habían iniciado el trayecto. Había intentado  evitarla fingiendo observar a través de la ventana  , porque bien sabía el destino que esa mirada la hacia estremecerse hasta los cimientos. Calentaba todo su cuerpo de una manera que debía ser prohibida. Pero sus ansias de libertad ofuscaban cualquier mínimo deseo fisiológico que ella albergara, lo que era , en realidad, un alivio.

– ¿ A donde nos dirigimos?-

Payne preguntó impulsivamente, decidida a dejar de fingir estar ausente  y abordar ya la situación de una vez. Tenía planes y pensaba ejecutarlos ante la mas mínima oportunidad. Miró de soslayo la bolsa que había ordenado a la doggen que cargara. y una sonrisa interior la llenó de satisfacción.  Encaró a Darius. .Ahora estaban solos  y ya era hora de dejar las cosas claras a aquel   macho. Él la miró aun mas intensamente que antes y directamente a los ojos. ¡Oh Parcas! EL azul de sus ojos era el lugar perfecto para perderse...

– A un lugar seguro- Y esta vez fue él  que  desvió  su mirada a  hacia el exterior a través del cristal . Pero ella no iba  a rendirse fácilmente. Ahora ya no.

- ¿ Que lugar es  ese ? ¿La  casa de Pollok no era suficientemente segura?-

Darius tardó un segundo en mirarla de nuevo. Ella le vio respirar antes de  hablar.

- No, no lo era.- Payne levantó una ceja para expresar su incredulidad- No era tan segura como al lugar al que os llevo. – Termino de decir Darius.

-  ¿ Y ese lugar es? ¿Tengo que sacaros las palabra con tenazas, Sire?-

-  Un refugio seguro en el que podremos esperar el momento de vuestro reclamo.- Contestó Darius de mal humor. Visiblemente se había ofendido con el tono usado por  ella. Bueno, que se fastidiara...ya no estaban en casa de Pollok, ya no tenía porque fingir ella. Ella era así,  insolente, impaciente y maleducada. Esas fueron las palabras usadas una vez por la Directrix con ella.

- No pensáis decirme a donde vamos, ¿ verdad?-

- ¿Serviría de algo, Elegida? ¿Conocéis algún lugar de este lado del santuario?-

Los ojos del macho la taladraron. Payne se sintió estúpida...Darius había conseguido hacerla sentir estúpida con una sola frase. En el fondo envidiaba esa capacidad que poseía el macho, algo que creía que era propiedad exclusiva de las hembras. Pero eso no hacía que lo digiriera de forma fácil.

- No, no lo conozco...pero eso no quiere decir que no me interese conocer lo que tenéis  a este lado. –

Darius dejo de mirarla y volvió a perder la mirada a través de la ventana. Payne ya se cansó. Estaba ya decidida a finalizar con aquella farsa.

– No voy a volver Sire , hagáis lo que hagáis no voy a volver al Santuario-

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