jueves, 3 de mayo de 2012

Escena 10. Reflexiones en el agua.







Se sabia de memoria el contorno , el color y hasta las costuras de la cortina roja que tenia enfrente. No sabia el rato que llevaba sumergida en el agua, minutos, horas...no sabía.

Un pequeño ruido en la habitación de al lado la hizo salir de su estado de ensoñación y de la mirada perdida que hasta ahora había dirigido a la mencionada cortina, y dirigir sus ojos hacia la puerta cerrada que no había podido abrir con la mente. Y lo había intentado...¡ oh sí que lo había intentado!.

Pero Darius había sido fiel a su palabra y la había atrancado. Como había odiado a ese macho en esos momentos.
Recordaba haberse sentido como una estúpida, con los pies en el agua y el vestido mojándose sin remedio, gritándole  sin que él  hiciera nada al respecto...tuvo que esperar a que la sangre dejara de hervirle para empezar a pensar con coherencia.

Se había negado a  moverse del lugar y rebajarse a salir detrás de él. Y había intentado con toda la fuerza de su  mente  embestirle,  primero a través de la puerta, luego a través de las paredes, lo  que no pudo hacer . Podría haberlo hecho  usando  sus capacidades divinas.
Pero no  quiso  hacerlo. Ahora pensaba en ello y en sus motivos.


 El agua que la cubría hasta casi llegar al pecho ya estaba fría. Eso le indicaba que ya llevaba bastante tiempo ahí metida, eso  y las arrugas en sus manos y las yemas de sus dedos.Había preferido bañarse a alimentarse. Que llevara varios dias sin comer no era un impedimento para poder disfrutar de la limpieza que necesitaba.Tendría tiempo de comer después.

Había huído del santuario porque había querido  repudiar su parte divina, rechazar el destino elegido por su mahmen.Usar sus “ regalos “ de nacimiento ahora para huir de aquí,  no era una opción. Quería en lo mas profundo de sí misma  ser un miembro mas de la raza en la tierra. Eso era lo que anhelaba desde que había decidido irse. O no, si pensaba seriamente en lo que había visto hasta ahora.

 No había estado pensando en otra cosa desde el momento en que se había sentado  en la tina, dejando que el agua caliente  la empapara y calmara sus heridas. La pastilla de jabón perfumado que había encontrado le había provocado escozor en las heridas que aun no habían cerrado,  y eso la hizo recordar que ahora ya no estaba en el santuario y que necesitaría alimentarse de un momento a otro. Pero aun no. Aun estaba fuerte y sus heridas cicatrizaban , así que demoraría tanto como pudiera ese momento.
El agua calmó la furia de su interior , sintiendo como se diluida  igual que la suciedad que atrastraba fuera de su piel.Fue el primer momento en todo ese tiempo desde que había escapado en el cual se había permitido el lujo de pensar en lo que había hecho.

La muerte de su padre solo ocupó una milésima de segundo de sus pensamientos. No tenia ningún  remordimiento al respecto, era algo que tenía que hacerse y se había hecho. Fin de la historia. En lo que había ocupado la mayor parte del tiempo que había estado en el agua, acurrucada, sujetándose las rodillas con los brazos, había sido en su huída, en lo que quería hacer... y su encuentro  con Darius.

Su Mahmen le había enviado.Él mismo se lo había dicho, y seguro como que salía el sol cada día por la mañana en la tierra, que el macho no sabía nada de la misión que se le había encomendado.Ni quien era ella, ni lo que significaba que la llevara a...¿ a donde la llevaba?.  El acceso al reino de su madre no era material . Podían acceder a él  incluso en ese mismo instante. Pero para hacerla volver , su mahmen tendría que usar la fuerza, mucha fuerza divina. Así que ¿donde pensaba llevarla Darius? El macho no se lo había dicho, y la verdad, ella no había sido la mejor conversadora de todos los tiempos. Se reprendió a si misma por ser tan impetuosa, quizá si hubiera sido mas amable y agradable, el guerrero habría sido mas dialogante con ella.

 Si, claro y el Santuario era de color verde.

Darius para ella no era mas que un macho autoritario, posesivo , embaucador, dominante...¿ le  faltaba algún apelativo que su educación como elegida le permitiera recordar?  Alguno mas encontraría.¡Oh Dioses como la había hecho enfadar! Había jugado con ella cuando desde el principio pensaba dejarla con la  argolla en la mano.

Levanto su mano y observo el aro de acero que brillaba ahora mas que nunca bajo la luz de las lámparas de velas. Sabía que podía derretirlo, si había quemado vivo a su padre sólo con la  fuerza de su pensamiento, sabía que podía quitarse eso sin problemas. La cuestión era que no lo hacía y eso era lo que la estaba dejando  desconcertada.¿ Por qué estaba mirando el metal en vez de incinerarlo y no se escapaba de una vez por todas?

La respuesta era el guerrero que estaba en esa habitación de al lado.
Darius.

El macho guerrero la desconcertaba.  Analizando cada parte de su comportamiento desde que le había conocido...no podía pensar en otro comportamiento mejor. ¿Era  Arrogante? Si. Pero ella también lo había sido. ¿Terco? Si, y la respuesta de nuevo era que ella también lo había sido. Se dio cuenta que todo se resumía en una acción reacción del macho guerrero a cada uno de sus movimientos.  Y en algunos casos intuitivamente anticipándose a ellos.

Pensó en su apariencia física. No podía negar que era un hermano de la Daga Negra, el grupo de guerreros fiel y mas allegado a su mahmen. Era enorme y exudaba poder. Cuando había visto al macho llamado Pollok no había podido dejar de compararlos.  Pollok era alto, pero no tanto como Darius ni tampoco tan fornido como él. El macho de la Glymera era delgado, bien formado, pero de apariencia frágil. Darius no. Darius irradiaba fuerza y masculinidad por cada uno de sus poros. Amplio de hombros, fuerte de brazos y firme en la daga sospechaba Payne que debía ser por la determinación de su espíritu. En lo que sí se había percatado fue en que ambos machos  eran similares en  modales. Darius tenia el mismo aire aristocrático y educado  que poseía Pollok.  Sonrió para sí misma. Sin duda, de los dos ,el que salía mejor parado era Darius. Su pelo recogido  a su espalda le daba cierto aire licencioso que no podía quitarse de la cabeza. Y sus ojos. No había visto un azul tan profundo y vivo en su vida.

Payne sintió que algo le sucedía a su cuerpo de repente. Algo empezaba a despertarse, un hormigueo delicioso que confluía en cada terminación nerviosa de su piel. Algo que no había experimentado antes.
Dejó  aun lado las sensaciones de su cuerpo, que probablemente eran reacción al agua fría de la tina e intentó recordar visualmente los rasgos de su cara además de esos ojos que no podía dejar de ver en su mente. Sus labios fueron lo siguiente que visualizó. Quizá hubiese sido por ser capaces de  lanzar los mas increíbles y rápidos comentarios a este lado de la fina tela de la existencia, pero sospechaba que no era por eso. Se preguntó al rememorarlos que textura tendrían y que sabor serian capaces de ofrecer.

Casi saltó dentro del agua al darse cuenta de a donde iban sus pensamientos... lo hizo cuando se dio cuenta de que su piel estaba brillando. Se miro totalmente sorprendida mientras extendía frente a ella los brazos, las piernas. Inspeccionó  su abdomen...sus pechos brillaban de igual manera y cuando se tocó la piel de sus pezones con la punta de sus dedos,  algo saltó dentro de ella. Una pequeña descarga eléctrica que no entendió y que la dejó mas perpleja que la visión de su piel brillando.

Los regalos del linaje de su mahmen no la dejaban de sorprender. Si tenía que ser así todo el tiempo que estuviera en la tierra, iba a tener que hacer un gran acto de fe y un gran control sobre sí misma .¿O esto quizás significaba que nunca podría estar tranquila  ? Su piel se fue apagando y la sensibilidad de sus pezones también, porque no había estado dejando de rozarlos con la yema de sus dedos experimentando curiosa. La sensación era extraña, nueva...pero placentera.

 Oyó  otro pequeño ruido en la habitación de al  lado y volvió  su mente a  su ocupante. Darius. ¿ Que estaría haciendo? ¿ Se estaría bañando como ella? Su mente empezó a intentar descubrir como sería ese  macho sin ropa y...su piel empezó a brillar de nuevo esta vez con una sensación de chisporroteo interno que confluía en su entrepierna.  ¡ Parcas!  ¿Era el pensar en Darius el que provocaba aquella iridiscencia? Recordaba haberla tenido también y en mayor intensidad al acabar con su padre.
 La toma de consciencia de aquel hecho la dejó aun mas desconcertada por lo que luego dedujo. Brillaba cuando se excitaba, esa era la respuesta. Entonces ¿se estaba excitando al recordar a Darius? ¿Quería decir eso que quería matarlo tanto como había querido matar a su padre? Su mente le dijo que no, que la excitación no era la misma. Que quisiera matarlo...podría ser. Por sus venas circulaba la furia y la sangre del Bloodletter. Pero  recordó que el chisporroteo de sensaciones que tenía ahora  en su piel  y que aumentaban su temperatura,  no habían sucedido  cuando había acabado con la vida de su padre. Esto era distinto. Lo que sentía ahora era mucho mas tenue, silente y  dulce.

Darius era el que provocaba esa reacción desconocida hasta ahora  para ella. Sintió curiosidad por aquello   y por el punto al cual podía llegar.
Pero seguía cayéndole mal, seguía queriendo abofetearle por haberla engañado dejándola encerrada, obligándola a pronunciar un juramento que la vinculaba mas que la argolla de su muñeca. Recordaba como se había sentido orgullosa de que la hubiera apremiado a jurar sobre su linaje. El corazón se había henchido de orgullo al sentirse reconocida de tal manera, pero luego se había dado cuenta de que el macho la había manipulado usando algo con lo que sabía que ella estaría deacuerdo. Había que concederlo el reconocimiento   al guerrero  de haber sido mas inteligente que ella.

Y eso la  hizo preguntarse si él sabía  que ella podía quitarse la argolla . Darius era mas astuto  y sagaz  de lo que ella creído y aparentaba. Siempre había considerado a los machos menos inteligentes que las hembras, todo fuerza bruta y nada de cerebro. Excepto su gemelo, que  había sido la única excepción.

Le dolió el pecho nada mas pensar en su otra mitad. Había dejado el pensamiento de su hermano aparcado, pero no podía evitar la punzada de tristeza en su corazón cada vez que su recuerdo asomaba a la superficie.
No había podido disfrutar de su compañía nada mas que tres años...tres años  de pequeños recuerdos que ya iban desapareciendo de su mente. El resto de tiempo sólo había podido observarlo y llorar por él. Las lágrimas empezaron a  caer por sus mejillas y no hizo nada por detenerlas.

Necesitaba llorarle una vez mas. 

A solas, relajada y con la mente vacía de otros pensamientos, necesitaba llorarle otra vez. Siempre lo llevaría en el corazón, nunca dejaría de recordarle y amarle .
Y su mahmen algún día pagaría por todo aquello. No sabía ni el día, ni la hora...pero aprendería a tener paciencia porque sabía que ese día llegaría. 

Tras llorar hasta que no quedaron lágrimas, se secó la humedad salada de la cara con el dorso de sus manos y volvió a centrar sus pensamientos en ella misma.  Y en ese macho que estaba al otro lado de la puerta. Se hundió en el agua hacia atrás para mojar de nuevo su larga cabellera propia de toda elegida,  y cuando se levanto de nuevo, con sus manos , aplastó con fuerza su pelo para que perdiera el exceso de agua.

Decidió que ya era hora de salir  y se levantó. De un salto salió de la tina y puso los pies en la superficie de madera que cubría el suelo. El movimiento hizo  que el agua cayera por fuera,  pero le dio igual. La sensación de sentirse limpia, seca,  era lo que ahora le importaba.  Se quedó de pie allí mismo y volvió a secar su pelo son su manos, estrujando mechón a mechón, dejando que las gotas cayeran al suelo. Luego   peinó la larga y negra cabellera con sus dedos, dejando que los largos mechones cubrieran  su pecho , su abdomen y sus caderas .

 Lo sintió de repente frente a ella. Levantó la vista y ahí estaba,  mirándola y taladrándola con sus ojos azules, con el pelo mojado sobre los hombros cubriéndole parte del rostro y   sólo vestido con una bata roja anudada a su cintura.

2 comentarios:

paulakas34 dijo...

hayyyyyyyyy Diossssssssssssss , no podes dejarnos asi... Mala mala mala. XD para cuando el ´roximo acpitulo.

Mary Blood dijo...

Colgado ya guapisima!! ;)

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